miércoles, 10 de mayo de 2017

Mariana Pagani, uruguaya de nacimiento, porteña de profesión.



Bajo La Lupa.
Nombre completo: Mariana Pagani.
Signo: Leo.
Lugar de nacimiento: Montevideo, Uruguay.
Un actor uruguayo: Cesar Troncoso.
Una actriz uruguaya: Lucía Sommer.
Un actor de teatro nacional: Osqui Guzmán.
Una actriz de teatro nacional: Erika Rivas.
Las tres mejores obras que vio últimamente: “Terrenal”, “El bululú” y “La terquedad”.
Las tres mejores películas que vio últimamente: “Un camino a casa” de Garth Davis; “Un hogar para nosotros” de Gren Wells y “A 20 pasos de la fama” de Morgan Neville.
Un Miedo: El vacío.
Una Alegría: El mar.
Algo que la defina: Actuar.

Uruguay.
En la infancia me decían China Zorrilla, eso ya me gustaba porque fantaseaba con la idea de venir a Buenos Aires cuando fuera grande, pero el verdadero motivo no era porque veían mi futura mudanza sino porque la pediatra se lo había dicho a mi mamá por las histriónicas visitas. Yo de todas formas ignoraba hasta los doce años que iba a ser actriz. Fue después de la experiencia de actuar para mis compañeros de clase en un campamento de fin de año. En ese momento descubrí que las cosas encontraban un sentido en mi vida y me apasioné tanto que me pasé la adolescencia saliendo al teatro, cada vez que podía estaba los fines de semana viendo una obra y empecé a estudiar actuación en el colegio. El Teatro en la adolescencia, que la pasé terrible, fue mi motor en todo, encontrar una vocación tan fuerte te salva.

Maestros.
Me acuerdo estar maravillada con Norma Aleandro, también Veronese, viajé más de una vez exclusivamente a ver alguna obra en la época que aún vivía en Montevideo. Pero fueron claves mis maestros en la Escuela del Actor, quienes me dieron las bases, la confianza, creo que eso es esencial porque uno puede construir desde ese lugar un camino propio  y eso oficia de pulmón. Gracias a ellos escuché hablar de directores, obras, autores, maestros de otras partes del mundo. Agradezco esos años y algunos de los compañeros con los cuales estudié que acompañaron ese proceso. Son varios actrices y actores de Uruguay que desde la admiración me hicieron desear aún más mi profesión.

Tras el charco.
Me vine a Buenos Aires después de haber estado viajando una vez por semana durante un año para tomar clases en el Sportivo Teatral con Ricardo Bartís. Y en el año 2010 decidí venirme a Buenos Aires para estar un año más en el Sportivo, sin tener que viajar, así fue como empezó todo. Admirar mucho a un maestro me inspiró a venir de forma inconsciente a un lugar nuevo.

Vida personal.
Hay momentos en los cuales las cosas parecen acoplarse mejor y otros no tanto, es difícil una relación, que comprendan están los ensayosy generalmente hasta tarde, las giras, que vas a dejar pasar cumpleaños, reuniones… por ahora en el amor me viene costando. Respecto a mi familia tengo la suerte de que aprendimos a amarnos a la distancia y darnos apoyo en lo que hemos elegido, mi hermano vive en Bruselas, mis padres en Montevideo y yo acá con mi perro porteño Oliver Twist que me espera feliz después de cada ensayo sin reclamos (aunque con mis viajes se pone más reticente).

Teatro independiente.
El teatro independiente juega con lo auténtico, padece la realidad social más de cerca, en lo que impacta positivamente y en lo que se vuelve un conflicto; por ejemplo convocar al público es más difícil, o llegar a montar una obra que es un acto de osadía, se completa sólo por la sumatoria de quienes lo hacen y desde el amor.

Largometraje “El Destino” y la miniserie “Charly en el Aire”, en Uruguay.
Dos experiencias muy distintas, lo único en común fue que se me presentaron, no era algo que estaba en mi búsqueda y supongo eso ayudó a disfrutar el proceso. Me dieron ambas una nueva perspectiva ya que hasta ese momento no me interesaba más que el teatro. ¿Por qué cuesta tener continuidad? supongo deben ser muchos los motivos, en mi caso porque nunca me presenté a un casting para hacer televisión o cine desde que vivo acá imagino esa es una de las causas.

Teatro, televisión y cine, y viceversa.
Sé que me da el teatro porque es mi vida, televisión y cine fue algo inesperado que disfruté plenamente pero que sin lugar a duda queda mucho que aprender. Lo que me da el teatro es un lugar donde encontrarme a mí misma, un lugar donde convivir con la intensidad y darle forma. El teatro es presente, eso produce adrenalina, conmueve cada vez y exige el compromiso renovado con los otros, una nueva apuesta por función por ensayo. El teatro es la belleza de lo efímero que contempla la humanidad muy de cerca.

“Polifonía”.
Fue un proceso complejo y de mucho aprendizaje, cosas que volvería y cosas que no volvería a hacer de la misma forma. Que la obra sea de mi autoría me dio libertad, tomé el texto y lo potencié con lo nuevo, en el aporte de las actrices, del músico, el asistente. La dirección me resultó compleja por el hecho de estar siempre en la escena pero me orientótener muy claro cómo quería que fuera la puesta. Después confiar en el equipo de trabajo, las cosas no se completan solos, somos nosotros con los talentos y fortalezas de cada uno lo que termina de conformar "Polifonía". En cuanto a la actuación todos tenemos la misma responsabilidad, somos siempre los cuatro en la escena. "Polifonía" es la historia de tres coristas en el momento previo a arrancar el show. Ellas están esperando llegue el cantante principal y en ésta tediosa espera es que pasan de la confidencia cotidiana a la elucubración absurda. Es entonces que queda en evidencia lo que en la vida de ellas se repite, ser el coro de alguien más, así son en la música y en el amor. Es una comedia donde sus protagonistas transitan con humor la imposibilidad de realmente decir las cosas, los vínculos amorosos truncados por no decir a tiempo, por callar, por estar detrás del otro.

El teatro.
La vocación atraviesa, involucra todos los aspectos de mi vida, el teatro te define, hay una mirada del mundo a partir de lo qué haces y cómo. El teatro está en la historia de quién soy, en lo que me divirtió de niña, me salvó en la adolescencia, en mi primer amor y mi primer fracaso amoroso. Está en la ruptura de la tradición y en la búsqueda constante por encontrarme. Me mudé por amor al teatro, leo teatro, veo teatro. Sufro y padezco porque hago teatro, sino tuviera esa vocación no hubiera resistido a muchos malos momentos. Y la felicidad plena también la contiene, la seducción constante y la  adrenalina más linda antes de salir a escena.

Argentina y Uruguay.
Me siento en casa estando en Buenos Aires, hoy proyecto estando acá. Pero nunca descarto la posibilidad de vivir en otro lado siempre que sea haciendo lo que me gusta. Lo importante del futuro no es en qué país sino que sea en consecuencia de lo que uno desea.


Crítica de “Polifonía"
Tres coristas para mostrarnos tres facetas nuestras en el amor no correspondido o deseado. Tres mujeres que esperan y desesperan en esa angustia de saber si van a cantar esa noche porque no saben si su músico estrella se hará presente en el show. Ezequiel, el mismo que ellas personalizan para hablar de sus desventuras.

Mariana Pagani escribió, dirige y protagoniza esta obra que deja en evidencia nuestro sentir en comunión. Esos tríos femeninos que se armar para desahogarse. Pagani es Ana, quien no sabe cómo reaccionar ante la inactividad de su amor. Johanna Merschon es Eva quien busca a su media naranja en Tinder y Natalia De Elía es Lola, que cansada de su quedada pareja, decide su libertad. Y mientras se van arreglando para salir a una escena que pende de la presencia de Ezequiel, reflexionan y se aconsejan sordamente.

La inclusión de un músico omnipresente es el mayor acierto entre los muchos aciertos que tiene "Polifonía". Él, protagonizado por Lucas Herrera Fernández, está y no está. Le pone melodía a la encrucijada de cada una y ameniza la puesta. Con su órgano cual piano, hace que todo se encauce en una misma sintonía.

Como ya mencionamos, gran dirección de Mariana Pagani para entretenernos en esta espera muerta de tres mujeres que quieren brillar tanto en el amor como en su profesión. Si por un lado dependen del hombre para consensuar el idilio, por el otro también necesitan del músico. Con un vestuario a tono para embellecer a estas tres grandes actrices, “Polifonía” se convierte en una atractiva propuesta teatral de esta polifuncional dramaturga uruguaya, que ya brilla en el teatro alternativo argentino.

Entrevista y críticas son exclusividad de Natalia González para Teatro con Rouge.





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