miércoles, 13 de abril de 2016

Leslie Saint Martin, una Calfurnia apasionada.



Bajo La Lupa.
Nombre completo: Leslie Saint Martin.     
Edad: 27 años.
Signo: Géminis.
Lugar de nacimiento: Montreuil, Francia.
Un actor de teatro nacional: Rodrigo De La Serna.
Una actriz de teatro nacional: Leonor Manso.
Las tres mejores obras que vio últimamente: “Tercer cuerpo”, “Lluvia constante” y “Lúcido”.
Las tres mejores películas que vio últimamente: “El club de la pelea”, “Camino” y “Ser digno de ser”.
Un miedo: ¿Uno? ¡Miles! Perder a las personas que quiero.
Una alegría: Bailar y cantar con mi ahijada, un domingo en familia, una mirada con mi novio (Marco Antonio en Julio Cesar) y esas carcajadas que te hacen doler la panza con mis amigas.
Algo que la defina: La risa.


Comienzos.
Sin dudas heredé mi parte artística de mi mamá. Ella era profesora de expresión corporal. Me acuerdo la primera vez que me llevó al teatro, vivíamos afuera y fuimos a ver “Los Miserables”, no podía creerlo. Era un sueño, no quería parpadear para no perderme ni medio segundo. A los 8 años empecé con comedia musical, y no paré nunca.

Influencias.
¡No tengo uno, son miles! Mis profesores, sin duda, ellos me contagiaron y colaboraron en mi enamoramiento con la actuación. Directores y compañeros de todos los elencos.

Leslie Saint Martin.
¡Qué difícil! Soy insaciable, siempre quiero más. Trabajo mucho para poder entregarme completamente. Entiendo que cada personaje tiene su propio proceso, y a veces soy muy ansiosa, por eso intento tenerlo siempre presente para poder dar lo mejor de mi.

Lo más y lo menos del teatro.
Es un trabajo que nunca termina. Por más que hayas estrenado, podemos seguir buscando nuevas cosas y todas las funciones van a ser distintas. Eso hace que cada función sea especial y única. Eso me encanta. La adrenalina va a estar siempre. Y lo que menos me gusta son los egos.

Comedia Vs. Drama.
¡Ambas! Y Marcelo Silguero me hizo descubrir cuánto me gusta el teatro clásico, un camino de ida. He trabajado en varios dramas y ahora el 28 de mayo estrenamos una comedia brillante “Qué noche de casamiento2 en Paseo la Plaza con un elenco de la ostia. ¡Risas aseguradísimas!

Vivir del teatro.
Es muy difícil vivir del teatro independiente, pero no imposible. Soy licenciada en Marketing y trabajo todo el día en un banco (¡nada que ver!), pero es lo que me permite disfrutar de esta pasión sin tener ninguna limitación.

Sobre un tal… Marcelo Silguero.
Cuando estaba estudiando teatro en la UPB, un amigo, Ariel Ottaviani, me insistió para que me presentara a mi primer casting para el clásico “Antígona Vélez” de Leopoldo Marechal. Estaba muy asustada y además nunca había trabajado en un clásico. Me acuerdo que fui con dos amigas y pasamos a hacer una de las escenas de las brujas y... quedamos. Marcelo Silguero me ofreció el papel de Mujer 1 para este clásico con el cual tuvimos 40 funciones y hasta hicimos gira, fue un sueño. Ese mismo año, me ofreció un papel en una obra de su autoría “Esa mala mujer”, una obra que habla de la violencia de género. Cuando leí la obra por primera vez no paré de llorar. Fui a un ensayo, y cuando vi la entrega de la protagonista (Jenny Luciuk) me dí cuenta que no me había equivocado en involucrarme en este proyecto, una artista que admiro y sabía que iba a aprender mucho de ella. Marcelo es una gran persona, talentoso, luchador, humilde, enseña y comparte sus experiencias para ayudarte en tu camino. Un gran referente, maestro y le debo todo!

“Julio César”.
Es una adaptación de la obra de Shakespeare que recrea la conspiración en contra del emperador romano Julio César, su homicidio y sus secuelas entre los años 49 y 46 a.c.. Mi personaje es el de Calfurnia, la mujer de Julio César. Un personaje fuerte, que intenta advertirle a su esposo las premoniciones que tuvo, pero esto resulta en vano. Un nuevo y gran desafío que me dio Marcelo y del cual estoy súper agradecida. Esta puesta tiene claramente el sello diferenciador de Marcelo. Una bajada shakesperiana distinta, con proyecciones, efectos, a mi gusto muy interesante. Con un elenco muy talentoso, del cual aprendo constantemente, y por sobre todo, un hermoso grupo humano. La puesta y dirección de Marcelo es realmente admirable. Todos creíamos que era un proyecto muy ambicioso, 24 personas en escena, una obra extensa y sin embargo, una vez más, Marcelo demostró que su vocación no tiene límites!

Sueños.
¡No quiero bajarme nunca de las tablas! Me encantaría tener una experiencia cinematográfica. Y por ahí algún día… me anime a dirigir.



Crítica de “Julio César”.

En esta intensa propuesta teatral de Marcelo Silguero las mujeres quedan un poco de lado, y si bien la época narrada así también lo hacía cumplir, las grandes actuaciones de Leslie Saint Martin como Calfurnia y de Natalia Sanchez como Porcia, exigían al menos un poco más de protagonismo. Cuando ellas están visibles, una mayor suavidad se apodera de lo rudo de sus protagonistas.

“Julio César” es teatro clásico pero bajo los hilos del teatro independiente. Acondicionado por su director Marcelo Silguero que cada año sube la vara de su propia dirección y propone mejores versiones. Nada menos que veinticuatro artistas en escena, donde en contradicción con la obra original, su figura es Bruto y no Julio César. La participación de Brisa Arnaudín, Paula Viola, Denise Gómez Rivero y Deborah Diaz, como las mujeres del pueblo, le da más color a lo lúgubre de la idea primera. Eso es una virtud de su director, que le da fuerza a todo su elenco, como para equilibrar un poco.

Tal vez su duración haga que la obra esté dirigida al público cien por cien teatreo, ya que sus casi dos horas de puesta se aproxima más a una película de cine que a una obra común del off, sin embargo el libro así lo requiere y lo bueno es que no se hace extensa. Pero excede lo tradicional, aunque está muy debajo de las tres horas y minutos de las comedias musicales.

Las fotografías de su volante y de su programa demuestran que también hay un gran trabajo de producción, que también se cristaliza en el vestuario, impecable en todos sus personajes. La música de fondo que le da más tensión al drama, es para resaltar con pompas.

En cuanto a las actuaciones, sobresalen las mencionadas actrices y por el lado masculino, son Víctor Della Corte quien hace de Bruto, Federico Parrilla que interpreta a Casca, Diego Dinkel que es el mismísimo Julio César y Leopoldo Oubiña como Marco Antonio, que mejor vida le dan a sus letras.

“Julio César” es una dosis potente del teatro del más alto nivel, en la nuestra y querida Avenida Corrientes. Recomendado para los teatreros, los que gustan de la historia y para aquellos estudiantes que a través del arte, aprenden de lo acontecido en los inicios de la civilización humana.


Entrevista y crítica son propiedad exclusiva de Natalia González para Teatro con Rouge.