lunes, 21 de noviembre de 2016

Aluck nos trae la manzana de la discordia.

Aluck había dado muestras de lo buena representante que es y lo gran actriz que es en su anterior obra “Cuerpo caníbal”. En su momento, una oscura obra que mostraba de forma metafórica, la basura en la que se convierte el autoritario. Ahora, en “La gran manzana”, y basándose en su versatilidad, muestra a una peleadora pareja que apunta contra su marido, para limpiar sus impurezas maritales.

En “La gran manzana” actúan Aluck, protagonista y pareja, Fernando Castrillón, marido y contrincante, Fausto Duperré, hijo y Nicolás Munaretti, árbitro/juez. La ambientación parte del teclado de Diego Bustos. Ellos, dirigidos y confirmados por Ariel Boiola, director y dramaturgo; ponen en pie esta batalla por la salvación o disolución del amor y de la historia, aunque puede ser que, los tenga más unidos que nunca.

La manzana, figura que en la religión refleja el pecado, aquí parece ser la resolución al amor. ¿De qué lado caerá la misma? Por un lado la pasión de las manzanas rojas y por el otro la esperanza de las verdes.

En “La gran manzana” su director muestra que partes que en su momento se amaron e incluso aman en la actualidad, compiten. Y que la mujer, en su rol pasivo de control, decide. A su hijo lo llaman verdulero, y come lo que ellos dejan. Las enseñanzas, los errores, los aciertos. Come manzanas como cualquiera de nosotras haría lo mismo con sus padres.

El vestuario sublima. Muestra a cada una de sus partes y las diferencia. Y la escenografía, aunque casi nula, hace que los elementos matemáticamente distribuidos, levanten todo un espacio que vemos y que realmente no está.

Entretenida, audaz, prepotente y realista propuesta de Ariel Boiola, que sigue destacándose en cada una de sus obras.

La presente crítica es propiedad exclusiva de Natalia González para Teatro con Rouge.





martes, 18 de octubre de 2016

Andrea Giglio, vivir del teatro.


Bajo la lupa.
Nombre completo: Andrea Giglio.
Signo: Escorpio – dragón.
Lugar de nacimiento: Buenos Aires.
Un actor de teatro nacional: Osmar Nuñez.
Una actriz de teatro nacional: Leonor Manso.
Las tres mejores obras que vio últimamente: “El ángel de la culpa”, “Terrenal” y “La crueldad de los animales”.
Las tres mejores películas que vio últimamente: “Una amiga nueva”, “Carol” y “Birdman”.
Un miedo: Lo desconocido.
Una alegría: El teatro.
Algo que la defina: La franqueza.

Infancia y adolescencia.
En mi infancia fui bastante al teatro, mis abuelos paternos nos llevaban a mi hermano y a mí a menudo a ver teatro, musicales como “El diluvio que viene”, “Holidays On Ice” y no nos perdíamos los estrenos de Disney en el cine Los Ángeles. Tuve un tío, hermano de mi mamá, director de orquesta y fui mucho al teatro Colón a ver sus direcciones de ópera. De adolescente comencé a amar el cine y mis salidas eran ir a los estrenos con mis amigas del secundario. Allí comenzó mi pasión por la actuación, quería dirigir películas, estaba estudiando Diseño de Imagen y Sonido cuando entendí que tenía que estudiar actuación para poder entender al actor, entonces me anoté en mi primer taller y desde ese momento el teatro le ganó a todo. Es mi constante.

Maestros.
Patricia Palmer fue mi primera maestra. Muchas actrices a las que admiré y sigo haciéndolo como Elena Tasisto, Leonor Manso, Norma Aleandro, Helen Mirren, Meryl Streep y Juliette Binoche. Marcó un antes y un después en mi pensar la actuación un seminario que tomé con Juan Carlos Gené, y al lado de Dora Milea crezco día a día.

Vivir del teatro.
Afortunadamente vivo del teatro, soy técnico en maniobra de utilería y servicio escénico en el teatro Nacional Cervantes y trabajo en producciones independientes como actriz y como asistente de dirección y productora ejecutiva.

“Drácula, La última D-generación”.
Fue una linda experiencia, una comedia muy divertida. En cada proyecto que llegó a mis manos o gestioné fui creciendo, evolucionando en la manera de concebirlos, profundizando el trabajo en equipo indispensable en el teatro.

Obra en cartel 1: “Bienvenidos al Tren”.
“Bienvenidos al tren” es una obra que indaga sobre la integridad, el deseo y la felicidad. Trascurre en una extraña estación de subte en un horario incierto donde una mujer intenta retener un momento de plenitud mientras un hombre se interpone improvisadamente en su propósito, y otra mujer observa los acontecimientos de este juego entre el amor y la muerte. Esta historia es contada a través de los cristales del realismo mágico con una gran cuota de humor en sus diálogos. Mi personaje es esa mujer que los observa y que queda atrapada por la misma fuerza motriz: “el deseo”

Obra en cartel 2: “La Sufridera”.
“La sufridera” es una comedia negra que satiriza el concepto de sufrir por amor, la idea cultural de que cuanto más se sufre más y mejor se ama. Catalina, Rosario, Dolores, René, Otilia, Penélope e Imperio son citados a una reunión cumbre en casa de Homero, el hombre a quien todos ellos aman. La espera por conocer las razones de ese encuentro se extiende hasta lo insoportable. En ese “mientras tanto” los personajes viven un cumulo de situaciones absurdas y macabras, en el afán de competir y demostrar quién de ellos sufre más por su Homero, ese ser omnipresente que los une en el amor.

Director de “La sufridera”: Ariel Osiris.
Ariel Osiris ha sabido captar la esencia de “La sufridera” y desde esa profundización del material supo conducirnos muy minuciosamente en ese mundo y ese género que propone el autor.

Sueños.
Poder estar siempre presente, siendo parte.

Crítica de “La sufridera”
Claudio Gotbeter, por lo escrito en “La Sufridera” entiende de la psicología humana, y más de la femenina. Esa necesidad por lo desconocido, ese mendigar lo poco que el ser amado da y que salva a más de un corazón. Su autor construye en la figura del incierto Homero al todo poderoso que tiene en sus manos a sus devotos. Fieles que cantan un bolero a manera de canción religiosa para pensar en él. Y están todos en una misma sala, cual velatorio, sus amantes, su mujer, su secretaria, su fetiche y su secreto prohibido.

Ariel Osiris como director, rediseña y le da cuerpo a un magnífico libro. Así cerca a los personajes de Rosario, Dolores, Catalina René, Otilia, Imperio y Penélope, quienes son llamados a esta “reunión cumbre”  que tiene a todos intrigados. A los de ficción y a nosotras que queremos saber por qué Dolores -Paola Triñanes- se tira por el piso lamentándose o por qué Imperio -Andrea Giglio- mira con cara de circunstancia cuando en la habitación contigua, sucede la verdad.

Brillantes los momentos en que interactúan Catalina -Verónica Medina- y Rosario -Myriam Ramirez-. Sumado a las caras de Otilia -Marian Moretti- y lo desarticulado de René, rol excelente consumado por Dante Iemma. A las buenas actuaciones, hay que sumarle la música en vivo de Fausto Silva, quien con un acordeón ambulante, le da música al drama y a la alegría.

Una comedia negra para reírse de lo impresentables y enfermizas que muchas veces resultan las relaciones humanas.

Entrevista y crítica son propiedad exclusiva de Natalia González para Teatro con Rouge.







jueves, 29 de septiembre de 2016

Graciela Nicola, primera directora mujer de "Marathon"


Bajo la lupa.
Nombre completo: Graciela Nicola
Signo: Libra
Lugar de nacimiento: Buenos Aires.
Un actor de teatro nacional: José María Langlaise (ya fallecido) y Gustavo Garzón.
Una actriz de teatro nacional: Edda Díaz.
Las tres mejores obras que vio últimamente: "Terror y Miserias"(B. Brecht) montada por un grupo chileno bajo la dirección de Orlando Contreras; "El comité de Dios" y "Marathon"(que pude ver el sábado 17 y simplemente disfrutarla como público).
Las tres mejores películas que vio últimamente: “Blue Jazmin”, “Ben Hur” y “Relatos Salvajes”.
Un miedo: La pérdida de un ser querido.
Una alegría: Que mi familia esté unida y en paz.
Algo que la defina: Realmente no podría ser genuina al definirme con algo ¡¡todos somos tantas cosas juntas!! podría mencionar algo como "obstinada en lo que creo".

La danza como origen.
Creo en los genes que se heredan. Mi bisabuelo fue el director de la filarmónica de Firenze y maestro de música del tenor italiano Beniamino Gigli. Mi madre es escritora y bailó muchos años danzas españolas tocando aún hoy maravillosamente las castañuelas. Yo de niña "bailaba" por todos lados y un día, a los seis años, encontré un vestido de raso verde de mi abuela que me maravilló, y eso bastó para armar “una obra" en la vereda de mi casa. No recuerdo que se me ocurrió hacer pero puse a actuar a mi hermana y a una vecina. Sentía gran placer por bailar y Dios quiso que aprobara el ingreso al Colón, donde me formé como bailarina.

Artistas.
Sin duda, mi primer maestro en el Teatro Colón, Jorge Tomín, fue mi mayor influencia. Por ese entonces además era el director del cuerpo de baile. Artista ruso exiliado en Argentina. Me "acunó bajo su ala", confió en mí y me subió por primera vez al imponente escenario de nuestro primer Coliseo a mis doce añitos, interpretando "las pequeñas esclavas" en la ópera “Aida”. Creo que nunca le pude hacer un reconocimiento y aquí van mis honores para ese gran maestro que ya no está entre nosotros.

Graciela Nicola como directora.
Alguien que trata de sacar lo mejor del artista que le toque dirigir.

Método “Del movimiento a la palabra”.
En mis años de experiencia fusionando la danza con el teatro, pude comprobar que me era más fácil trabajar un texto con un bailarín que tratar de "mover" a un actor que nunca hubiera explorado el teatro físico. Comencé a desarrollar talleres en los cuales a través de la máscara corporal surgiera la musicalidad del texto.En primer lugar me gusta explorar como se mueve el personaje y luego como habla.

“Marathon”.
“Marathon” es una obra compleja con muchos personajes, mucha simbología y muchas y diversas aristas para tratar. Al momento de montarla, tuve que detenerme a pensar cuáles eran aquellas cosas que más me impactaron y trabajar sobre ellas ya que de hacerla completa tendría una duración cercana a las tres horas y esto no resulta viable para el teatro independiente y el público actual. Decidí hacer énfasis en el afán de competencia que tiene el ser humano, la necesidad de ser aceptado "por ser el mejor", las miserias que "flotan" con tal de ganar y muchas veces hasta perder la dignidad sea por voluntad o necesidad."Marathon" es el equivalente a un reality televisivo de estas épocas como también en la época de los reyes franceses, donde el pueblo pagaba una entrada para ver desayunar a sus monarcas o el gran circo romano en donde se disfrutaba de gladiadores luchando "a vida o muerte". Podría decirse que el lenguaje utilizado para esta puesta en escena es sin duda el expresionismo, ya que se priorizó de manera subjetiva la expresión de los sentimientos más que la descripción objetiva de la realidad de cada personaje.Es una obra en continuo movimiento donde lo visual cobra el mismo valor que lo que se dice con la palabra. La música acompaña casi toda la obra. El elenco se dispuso desde un principio a trabajar este género con suma generosidad.

Movida Teatral de las Dos Orillas.
Es un Movimiento artístico Cultural que nace en principio para fusionar el teatro Rioplatense, pero a estas Dos Orillas ya han sumado Chile y Francia. Son jornadas de talleres y obras teatrales que se ofrecen en forma libre y gratuita para todo aquel que quiera participar y no solo "para quien pueda". Nos acompañan artistas y docentes de amplia experiencia como Gustavo Garzón, Edda Díaz, Lito Cruz, Mosquito Sancineto, Sandra Zúñiga y Corinne Mainier (Liga Nacional de improvisación francesa) entre muchos otros que han pasado en estos años. Durante estas jornadas conviven hablando un mismo lenguaje desde el actor formado, el artista callejero hasta el empleado de una tienda que simplemente viene a ver "de que se trata". Todos coinciden que es "una semana para llevar en el corazón". La Movida ofrece un amplio abanico de distintas disciplinas y técnicas teatrales. Este año se llevará a cabo del 9 al 12 de noviembre en el Centro Cultural Haroldo Conti. “Marathon” integrará el cronograma de este prestigioso evento el 10 de noviembre a las 20hs.

Sueños.
Por un lado que la gente consuma menos redes virtuales y vaya más al teatro, una expresión viva y compartida en el "aquí y ahora". Por otro lado, sueño con el verdadero apoyo institucional y empresarial para poder llevar a cabo la actividad teatral sin tener que “mendigar" y que el artista pueda cobrar por esta actividad lo que realmente merece.


Crítica de “Marathon”
"Marathon", obra de Ricardo Monti escrita en 1980, habla sobre un concurso de baile que se realiza entre varias parejas durante un tiempo prolongado, hasta que el ganador, venza al cansancio y por ende, a sus contrincantes.

Dirigida por Graciela Nicola, ni su costado feminista pudo sacarle el machismo que impera en tal concurso, como así también en la época, ya que la obra está situada en 1930. El hombre y su acompañante: anónima, insignificante, en las sombras. Las mujeres estábamos para apuntalar, para el papel secundario. Y así también lo muestran las cinco parejas concursantes.

Gabriela Venturini es la prostituta; Ema, la mujer apagada; Paula Gabriela Eiriz, la musa y puntal de un poeta venido a menos, Mariela Betania, la oportunidad de progreso de un don nadie y Johanna Fuertes, la esposa de un enfermo terminal que lucha por su casa propia. Planteado el juego, el Animador, en un papel brillante de Alejandro Stordeaur, es el árbitro que pone autoritariamente las reglas. Un juego, una mentira o una ilusión, las parejas bailan y van viéndose las miserias ajenas y propias. Sobre el final, Julieta Oliva en su rol de ángel y diablo, brilla. Tal vez, unas de las mejores performances.

Gran trabajo de Graciela Nicola como directora, para una puesta que podría pecar de antigua, aunque divertida y enérgica. Importante el vestuario, muy adecuado, sobre todo en los personajes de femeninos.

Entrevista y crítica son propiedad exclusiva de Natalia González para Teatro con Rouge.





lunes, 19 de septiembre de 2016

Maira Riglos, la nueva cara del teatro clásico independiente



Bajo la lupa.

Nombre completo: Maira Riglos.
Signo: Virgo.
Lugar de nacimiento: Lincoln. Provincia de Buenos Aires.
Un actor de teatro nacional: Ricardo Darín.
Una actriz de teatro nacional: Cristina Banegas.
Las tres mejores obras que vio últimamente: “Red”, “Le Prenom” y “El loco y la camisa”.
Las tres mejores películas que vio últimamente: “El ciudadano ilustre”, “El secreto de sus ojos” y “Palmeras en la nieve”.
Un miedo: El olvido.
Una alegría: Mi hijo Hilario.
Algo que la defina: Honestidad.

Teatro desde siempre.
Un compañero de trabajo que hace teatro hace muchos años fue quien me motivó a estudiar. Me habló tanto de lo feliz que se sentía que sentí curiosidad. Me animé y fui con él a una clase abierta y me quedé. Creo que es la mejor manera de sublimar las tensiones a que nos sometemos diariamente, hacer teatro para mí es una búsqueda muy personal, es una forma de distensión interior. Marlon Brandon y Meryl Streep son los dos artistas que más influyen en mi vida.

El teatro.
No vivo del teatro pero sí amo al teatro. Hago maquillaje artístico y social, lo cual ayuda a mantener la familia. Además de actriz del GITE también hago el maquillaje en el grupo.
Maira Riglos Make Up.

Teatro independiente.
Me gusta la autogestión, no depender más que de vos y de tus compañeros, es una realización personal. El éxito o fracaso de un proyecto depende de uno. No me gusta la falta de profesionalización de algunos de mis colegas.

Darío Portugal Pasache, padrino artístico.
Mi amigo que me llevó a hacer teatro también me llevó a un casting que estaba realizando el director Darío Portugal Pasache para un determinado personaje de la Comedia dell arte. Temblaba cuando llegué, no conocía nada de esa técnica, escuché la propuesta, me interesó y para mi sorpresa inmediatamente nos pusimos a improvisar, no me preguntó experiencia ni nada, me transmitió confianza con su metodología de trabajo y sobre todo seguridad, al terminar el ensayo me preguntó si me quedaba y yo gustosa dije que sí, mi amigo no quedó y tuve miedo, dudas, no conocía a nadie del grupo, respiré profundo y decidí quedarme y no me arrepiento. Me gusta la estética que maneja el grupo, tiene fundamento teórico y práctico, no es descabellado, sabe lo que hace y eso no lo discuto y me entrego de lleno al trabajo. 

Segunda parte.
“El avaro” es la segunda obra que estamos trabajando del actual ciclo Moliere, y desearía terminar el ciclo entero; seguimos investigando desde lo actoral y desde el texto, hay una propuesta innovadora, no hacemos teatro histórico, a la manera tradicional, pero tampoco puestas de versión libre. Creo que el término “revisita” a lugares de la dramaturgia clásica a través de acontecimientos contemporáneos es una excelente propuesta, el público ya lo aceptó y nos felicita, poco a poco la crítica la está asimilando y estamos logrando éxitos.   

“El avaro”.
“El avaro” es una hermosa historia de amor, lástima que se cruza el dinero en el medio y termina de arruinar todo, pero a la vez es el dinero el que nos deja felices a todos. A los que se aman mutuamente y los que aman al dinero. “El avaro” también es una denuncia de cómo trabaja el sistema judicial y policial, entre broma y broma, funciona como una tribuna denunciando el uso que hace el poderoso del sistema judicial con tal de recuperar su propiedad. Mi personaje es Mariana, la dama de la discordia, pretendida por Harpagón y por su hijo Cleanto. Un concepto que nos propuso trabajar Darío, fue el de “la comedia de las  mentiras”  todos los personajes no son lo que dicen que son, eso nos obligó a trabajar en doble sentido, teniendo al público como testigo cómplice, es el único que sabe la verdad. Y nos obliga a trabajar para que nuestro personaje sea lo más creíble en su mentira. Mi otro personaje es Simonetta, la usurera cómplice del Avaro. Surge de la Comedia dell arte, es una herencia de “Tartufo”, me encanta esa técnica de actuación, le fui tomando el gusto y trato de perfeccionarla.          

2016.
Vengo con todas las pilas puestas, estoy con 220 voltios. Tengo fe en el proyecto y confío que llegaremos a lograr nuestros fines. Por ahora me aboco enteramente a “El avaro”. Una cosa a la vez.  

Crítica de “El avaro”
Incluso en el teatro clásico, la mujer siempre tuvo la menor palabra. Así lo muestra Moliere en su obra “El avaro”, en la que la riqueza y la disputa masculina está por encima de nuestro deseo. Allí está Mariana, quien a pesar de su belleza tiene que ceder ante la voluntad de Harpagón. Como así sucede igual con Elisa, quien a escondidas tiene que vivir su amor por el empleado de su padre. Ambas muestran un poco de lo duro que puede resultar amar al hombre que no cuadra con su “marco social”.

Darío Portugal Pasache, su director, muestra nuestra vulnerabilidad con ellas pero también la oposición, con el personaje de la fiscal, quien enfunda la espada de la justicia y la imparte a su modo. Sadomasoquista, altanera y violenta, para ponerse por sobre la avaricia del protagonista y aquí equilibra el machismo imperante. Una solución fantástica para tal inclinada historia.

Las actuaciones van de menor a mayor y se nota que cuando entran en confianza con el espacio, posterior estudio del público, los actores comienzan a destacarse. Gestos clásicos que se persuaden con la modernidad de los personajes del Cocinero y Flecha, este último interpretado magníficamente por el actor Daniel Cepe.

Darío Portugal Pasache pasa de las cuestiones técnicas y lumínicas para ofrecer una puesta simple, que solo rinde por sus actuaciones y por el mismo texto de Moliere.

Brillantes en sus roles Marcelo Saad, Adriano La Croce y Anny Uderzo como Harpagón, Cleanto y la Justicia, respectivamente. De esa forma y con ellos en escena, “El avaro” es una opción entretenida y amena para asimilar un Moliere. Bien actuada y justamente dirigida.

Entrevista y crítica son propiedad exclusiva de Natalia González para Teatro con Rouge.




miércoles, 7 de septiembre de 2016

Dalia Elnecavé nos cuenta el amor en todas sus facetas.


Bajo la lupa.
Nombre completo: Dalia Elizabeth Elnecavé.
Signo: Libra.
Lugar de nacimiento: Buenos Aires.
Un actor de teatro nacional: Osmar Nuñez.
Una actriz de teatro nacional: Gabriela Toscano.
Las tres mejores obras que vio últimamente: "La Pilarcita”, “Las de Barranco” y “Yo no duermo la siesta”.
Las tres mejores películas que vio últimamente: “La piel que habito”, la vi por tercera vez y creo que es perfecta por donde se la mire. “Mon Roi” y “Kill Bill”.
Un miedo: A no dejar de fumar nunca.
Una alegría: Asado con amigos.
Algo que la defina: Compasiva.


La semilla.
Vi “Las zapatillas rojas” en un cine de barrio a los cuatro años, quizás fue eso. Pero ya antes tenía claro que así sería.

Postales y protagonistas de aquella época
A los seis años empecé a tomar clases de danza clásica, era riguroso, pero recién a los ocho conocí a una de mis grandes maestras de la vida, Josefina Serrano, había sido primera bailarina del Colón. Y eso sí que era riguroso, pero con un amor, un cuidado y una pasión, que sus palabras las recuerdo hasta hoy, siempre. Y ella ni lo sabe. Más adelante tuve muchos grandes maestros de danza, de música y de teatro que me marcaron muchísimo pero si de pilares se trata, sin duda, son Luis Romero "El Indio" y Helena Tritek. Y artistas hay muchos, muchos.

Teatro.
Me gusta el teatro independiente y comercial de la misma forma. Creo que no puedo definir qué más o qué menos por ser independiente. En cuanto a si se puede vivir del mismo, no sé. Creo que es muy difícil. He tenido pequeños "sueldos" en teatro independiente pero no puedo decir que he podido "vivir".

Dalia Elnecavé y el coaching actoral.
Básicamente cuando alguien me llama me sujeto a lo que el actor me cuenta que pide el director para llevarlo hacia la óptica que tiene ya pautada y a la ruta a recorrer, tratando de hacerle más fácil el camino. Recuerdo todo y fueron en su mayoría hermosos y divertidos de hacer, pero de los más intensos fue uno de los varios que hice con Peter Lanzani, el personaje de Alán en Equus. Peter es un ser muy especial, una de los seres humanos más nobles que conozco, y eso se refleja no sólo en el resultado sino en el camino de entrega casi religiosa que se elije antes. Sin duda ese trabajo nos marcó a ambos. Yo sentí que le dije: dame la mano, te voy a llevar al infierno, pero es un juego, volvemos en un ratito... y él entendió todo, y más.

“Me amarás por siempre jamás”.
Sería un juego de palabras en donde siempre y nunca son una sentencia. Tal como el título original lo dice "Soldados", estos dos seres están fundidos el uno al otro, o perdieron identidad, o profundizaron en el otro de manera suprema, o ambas, y ambas. Pero tienen su modo de amor, su modo de amar. Y eso es tanto su liberación como su condena. Empecé porque se conozcan los actores como instrumento y en base a eso fui aplicando o descartando conceptos o pre conceptos que tenía previamente analizados y decidimos. Algunos avanzaron, otros los descarté y volví a crear. Yo tenía una idea muy clara de lo que veía y quería, pero por suerte después está la vida, que acecha. Y pienso y pienso y pienso y sueño, y aparecen cosas nuevas.

“Welded” de Eugene O'Neill.
La obra me la acercó Sergio Griffo, el actor de la obra y quedé fascinada. Durante mucho tiempo no se me ocurría ninguna mujer para el papel femenino y me empecé a preocupar hasta que por milagro viene Paula Morales a ver una obra mía y ahí no pude pensar en otra mujer que no fuera ella. Tenía todo lo que yo imaginaba para trabajar, todo. En principio tratándose de un autor como O'Neill mi objetivo era no sacar ni una coma. A partir de ahí muchas lecturas y muchas madrugadas, porque la obra original tiene en el segundo acto, dos escenas con otros dos actores. Y sin embargo, desde la primera vez que la leí, no los veía, no entendía por qué, varias lecturas más hasta que entendí que era por la manera en que él los describía tanto a los personajes como la luz y el lugar. Ahí estaban, eran sombras. Y luego traducir un léxico antiguo a uno actual intentando que sea mas neutral y no moderno por lo atemporal que tiene la historia. Podría haberse escrito ayer, podrían ser Adán y Eva en la Biblia que conocemos, o en la que la antecede.

Paula Morales y Sergio Griffo.
Como decía antes Sergio me llamó a mí por sugerencia de Dany Mañas para dirigir esta obra y a Paula la llamé yo. Ya habíamos hecho un piloto de un programa que dirigí hace unos siete años y teníamos un hermoso recuerdo ambas. Y vi la pareja en ellos dos juntos.

Próximos meses de un intenso 2016.
En octubre entro en el elenco de “Le Prenom” a reemplazar a Mercedes Funes. Y sigo con las grabaciones de “Divina”, la nueva tira infanto juvenil de Pol-ka en donde estoy haciendo el coaching de los más pequeños. Y si los tiempos me permiten tengo pendiente llevar al teatro un libro de cuentos y relatos breves que escribí hace tres años. Pero supongo ya será para el año que viene.


Crítica de "Me amarás por siempre jamás"           
Todas en la vida tuvimos un Marcos. Quien nos enamoró por primera vez, quien nos angustia por su indefinición, quien nos atrae por su sencillez, quien nos tranquiliza con su intelectualidad y quien nos enferma con sus celos. Ese hombre que creemos grande en todo momento y asfixiante a la vez. La contrapartida del desamor. La solución a la soledad y el calendario para la eternidad.

Eugene O´Niell creó en los albores del siglo pasado su obra “Welded” en la que transmite en vivo y en directo la crisis de una pareja que cree que el mirar a un costado es su salvación. Cien años después, la directora Dalia Elnecavé la adapta al hoy, dejando una pieza de exhibición. Sus diálogos, sus encuentros, roses, sutilezas, movimientos son todos para fotografiar. Paula Morales hace de Leonora y todas entendemos que fuimos ella en algún abril de nuestra vida. Sergio nos complica, nos completa y nos divide. El amor, filosófico, pero tan cierto. Dalia Elnecavé con su adaptación nos da una clase universal, con el corazón como objeto de estudio.

Marcos es Sergio Griffo. Un hombre apuesto, tan vanidoso como retorcido. Y Leonora cae rendida. En momento resurge y tira manotazos pero incluso a desgano vuelve a él. El amor, inentendible pero tan cierto.

El diámetro que marcan Dalia Elnecavé, Paula Morales y Sergio Griffo es a medida de la obra. Ninguno tiene un historial entre sí, pero como esas sociedades que se arman para llevar a la cima un negocio y terminan siendo un caso de éxito impensado. Seguro terminada la obra y cada uno continuará su camino artístico por separado, pero juntos, nos regalaron esta verdadera obra de teatro.

Entrevista y crítica son propiedad exclusiva de Natalia González para Teatro con Rouge.






domingo, 4 de septiembre de 2016

“Chicos malos”, teatro con nada de rouge pero sí mucha purpurina

Para el autor de “Chicos malos”, la seducción son cuerpos lindos, algunos faltos de cerebro y otros llenos de sensibilidad. Y está bien que así sea porque habla de seducción y no de amor; si no, sería tildado de vacío y todo lo contrario. Su autor y en este caso también director, llena de contenido lo superficial. Qué podría interesar lo que dice un hombre semi desnudo. Y sin embargo, los testimonios de estos siete strippers y un pseudo colorado (e intruso) sacados recién del Golden, nos deja pensando mucho.

“Chicos malos” es una obra que nunca terminará, con falsas coreografías, repuntes de vedetismo y un líder vehemente que todo lo superviza con una lupa tan gigante como su machismo. Porque el machismo es algo inherente al hombre, sea cual sea su gusto sexual. Si fuesen todos más dóciles, seguramente su final sería con una obra de teatro dentro del teatro. Pero los aires de divos de la mayoría de sus integrantes, dejan en claro lo que su autor nos indica con su concepto de “teatro roto”.

Todo podría resumirse en el vuelo danzístico que hace Emmanuel Martinez en su intención de prosperar a tanta chatura o rivalidad. La cuestión es que ambos polos se neutralizan y todo se pulveriza.

Las actuaciones son muy concretas, esa línea entre no saber si actúan o si son ellos, esa mezcla de deschave personal con monólogo de clase de stand up. Gabriel Gavila nos confunde, nos erotiza, nos conmueve y nos pervierte. El público masculino quedará absorbido por lo que está mirando; nosotras, las mujeres, idealizando cuerpos que son reales en la superficialidad, irreales en lo que necesitamos para nuestras vidas.

Sin vestuario, pero con coreografías pensadas, “Chicos malos” tiene momentos de capoeira que hacen a la cuestión física. Todo se lleva al máximo nivel de dicción: los gritos retumban, los golpes asustan y los desnudos son totales. La situación del papel film donde dejan a un hombre como un pedazo de carne en el supermercado, es grandiosa. Cierto, quisiéramos comprarlo y llevárnoslo.

Excluido por completo al universo femenino en su perspectiva, en el sentimiento de Gabriel Gavila nosotras seríamos sólo los lazos sanguíneos o amistosos. Como otrora decían en los hoteles, una obra Gay Friendly, pero que incluso bucea en la testosterona y ánimos febriles masculinos, que nos interesa por completo. Porque el hombre razona como hombre y ante su deseo, hierve como hombre.

La presente crítica es propiedad exclusiva de Natalia González para Teatro con Rouge.

 

miércoles, 29 de junio de 2016

Patrissia Lorca, la nueva voz del pop argentino


Nombre completo: Patricia Lorca.
Signo: Aries.
Lugar de nacimiento: USA.
Un actor de teatro nacional: Julio de Grazia y Ricardo Darín.
Una actriz de teatro nacional: Norma Aleandro.
Las tres mejores obras que vio últimamente: “Bare, una ópera pop”, “Edipo & Yocasta” y Smokey Joe´s Café.
Las tres mejores películas que vio últimamente: “Como matar a mi jefe”, “X-Men” y “On the Waterfront”.
Un Miedo: Los mosquitos.
Una Alegría: Mi familia.
Algo que la defina: Cantar.

Pasión por el arte.
¿Qué me llevo a que me dedique a la música y a la actuación? Creo que todo lo que fui viviendo de chica. Ver una película  como "Cabaret", más tener en mi familia a mi mamá y a mi abuela; y ver comedias musicales que me cambiaron como “Oliver”, “Annie” y “Evita”, entre muchas más. Y un reflejo que me marcó mucho fue la personalidad de la actriz Judy Garland.

Otras influencias.
Muchos que estuvieron en mi adolescencia y que aún hoy los sigo admirando. Michael Jackson, Frank Sinatra, Madonna, Whitney Houston y Barbra Streisand.

Legado de lujo.
Mi apellido Lorca es genuino, ya que la madre de Federico García Lorca era la prima hermana de mi bisabuelo.

Patrissia Lorca.
Una cantante muy pasional. O omo me dicen varias personas: "¡Waauu… un fuego!".

El arte.
De mi trabajo me gusta todo. Realmente amo lo que hago y me apasiona. Y lo que no me gusta, no sabría decirlo. La verdad es que no lo sé. Nunca lo pensé.

“Si sabes amar”, segundo corte de difusión.
Soy la coautora de este tema que amo tanto. Es una canción que está dedicada a todas esas personas que siguen creyendo en el amor.


“Besos de caramelo”.
"Besos de Caramelo" es el primer tema que salió de mi próximo disco. Es una canción alegre y de up tempo. A mí me encanta esta canción. Y sobre todo me encantó trabajar con el director Gabriel Grieco para el video que grabamos junto al periodista y conductor Walter Leiva. Fue todo muy divertido y con muchas risas.


“Bare: una ópera pop” y “Smokey Joe´s Café”.
Son dos obras muy distintas, y eso es lo que me encanta. Porque me permite tener dos personajes muy diferentes a la vez en cartelera. Smokey es un tributo al rock & roll, y mi personaje es como la Marilyn Monroe del grupo que se llama “De Lee”. En cambio, en BARE, mi personaje es "Sor Chantal", la monja de la escuela.

Patrissia Lorca en sus vivos.
En mis vivos presento muchos temas clásicos de los 80's y de los 90's. Baladas y temas movidos. También los de mi repertorio. Este año estoy con muchas presentaciones y eso me hace feliz. Hacer lo que me gusta y que la gente disfrute.

Los sueños de Patrissia Lorca.
Que todo el mundo escuche y cante mis canciones.

Entrevista exclusiva de Natalia González para Teatro con Rouge.