martes, 17 de febrero de 2015

Julieta Zara, belleza de actriz.





Bajo la lupa.
Nombre completo: Julieta Zara.
Edad: 24 años.
Signo: Capricornio.
Lugar de nacimiento: Junín.
Un autor de teatro: Federico García Lorca.
Un actor de teatro nacional: Diego Peretti
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Una actriz de teatro nacional: Norma Aleandro
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Las tres mejores obras que vio últimamente: “La casa de Bernarda Alba, Toc Toc” y Red.
Las tres mejores películas que vio últimamente:
Predestination, Grandes esperanzas” y El Justiciero.
Un Miedo: La inseguridad.
Una Alegría: Mi familia.
Algo que la defina: La dulzura.


El inicio.
La primera vez que vi una obra de teatro, era muy chiquita y pensé “yo quiero estar ahí. Creo que ese fue el momento en que descubrí que era lo que quería. También corría atrás de las cámaras en los cumpleaños de mis compañeritos de jardín y armaba obritas de teatro.

Modelaje.
No soy modelo de pasarela, si he hecho cosas como modelo que tienen que ver con las fotos y también gráficas. La verdad, es que cuando hago esos trabajos, me es fácil, porque en cada foto y en cada campaña tenés distintos perfiles, entonces esta bueno y creo que se relaciona con la actuación. 

Quedan los artistas.
Creo que todos los artistas que fueron mis profesores me influenciaron, porque aprendí muchísimo con cada uno y me ayudaron a formarme desde chica. Hoy, influyen mis directores que me enseñan todos los días, por más que ya no son clases de teatro, sino puesta en escena y dirección yo lo veo como si fueran maestros. Creo que es una carrera que no se termina de estudiar nunca, que siempre tenés para aprender y no hay mejor cosa que aprender arriba de un escenario.

La profesión más linda.
Muchas cosas me gustan. Creo que no podría nombrarlas todas pero el teatro tiene muchas cosas lindas como disfrutar de los ensayos, ver el producto terminado y lo que se puede lograr, es decir, el proceso, es increíble. La devolución y el cariño de la gente, los aplausos; pero más allá de eso lo que particularmente me gusta es ponerme en la piel de un personaje, interpretarlo y sacarle todo el provecho posible.

Sacrificios.
Lo que menos me gusta es perderme cosas como cumpleaños importantes o fechas importantes y no poder estar, pero todo es sacrificio y que es parte de lo que elegí.

Carrera de Psicología.
La carrera de psicología la tengo en segundo plano, cuando la arranqué yo ya lo sabía, lo primero es la actuación, es así como si tengo un ensayo inamovible y tengo que cursar, voy al ensayo sin pensarlo.

“El canto de la cigarra
“El canto de la cigarra” está inspirada en la fábula de la hormiga y la cigarra, la obra narra la historia de Aris Terch, un padre de familia que vive gracias a su inmenso optimismo y del culto que le hace a su suerte. Y su impulsiva hija Bisbi, quien lleva adelante ese hogar sin presencia materna. Es una de las obras más premiadas de Alfonso Paso. Divierte y conmueve sin dejar de reflexionar y pensar. 

También protagonista de “La misma herida”.
Poder representar un hecho real y parte de la historia es muy gratificante. En “La misma herida”  surgen los hechos más trascendentes en la vida de la pareja de pintores, Frida Kahlo y Diego Rivera; entremezclados con una historia de ficción, para centrar su trama en los valores fundamentales de toda sociedad moderna: la libertad, la lealtad, y la dignidad del ser humano.

Un mundo donde todo es posible.
Haría algo que nunca se haya hecho en teatro, con millones de efectos especiales y una historia que atrape mucho.  Se me ocurren por ejemplo cosas que se muevan debajo de las butacas, gente apareciendo colgada del techo, efectos aromáticos y climáticos (como los que logra el Teatro Ciego). Y contrato a Denzel Washington, Morgan Freeman y Al Pacino, sin duda.

Julieta Zara.
Uno de mis sueños era estar en una marquesina como protagonista en Avenida Corrientes y lo logré. Otro es poder llegar a las dos pantallas y también ganar un Martin Fierro.

Crítica de “El Canto de la Cigarra”.
De la fábula original de la hormiga y la cigarra, “El canto de la cigarra” de Alfonso Paso se presenta todos los viernes a las 21 horas en el mítico Teatro Colonial de la zona céntrica de la Ciudad de Buenos Aires. Una obra que se sostiene por sus dos extremos: al principio, la dulzura de Julieta Zara en su personaje de Bisbi y sobre la mitad de obras, la hostilidad (que no es tal en su epílogo) de Rosa Lázaro como Elisa. Entre ellas, Carlos Duquene, quien en su rol de Aris Terch, une las dos puntas de este ovillo.

La dirección de Adrián Di Stéfano hace que el libro de Alfonso Paso descanse en todas columnas derechas. Nada de más, tampoco de menos. Lo precioso. Lo que tiene que haber en un escenario, para que nada brille de más o se luzca de menos. Un vestuario correcto, la iluminación lógica y por sobre los diálogos, sentimientos de alegría, tristeza, esperanza y desilusión, que nos guían por los angostos corredores de una trama que nos sorprende a media que progresa.

El trío Zara, Duquene y Lázaro, se roba la propuesta, pero con un brillante reparto como Guido Di Stefano, Malena Luz Márquez y Adrián Di Stefano, que mantiene el interés en todo momento. Y si no contamos en ningún momento sobre qué trata, es porque avalamos esta propuesta contada y protagonizada por soberbios actores.

“El Canto de la Cigarra” no es una pretenciosa obra de teatro, pero logra en el espectador la emoción de la obra más esperada y publicitada. Teatro de verdad, del más puro. Del que emociona desde lo artesanal de toda su estructura.

Entrevista y crítica son propiedad exclusiva de Natalia González para Teatro con Rouge.









lunes, 16 de febrero de 2015

Jimena Civelli, socia fundadora de un nuevo teatro.

 


Bajo La lupa.
Nombre completo: Jimena Civelli.
Edad: 31.
Signo: Leo.
Lugar de nacimiento: Pehuajó.
Un autor de teatro: Urdapilleta.
Un director de teatro: Zorzoli, Kartún.
Un actor de teatro nacional: Muchos, pero no puedo olvidarme de Jorge Suarez en la
“Última sesión de Freud”.
Una actriz de teatro nacional: Norma Pons.
Las tres mejores obras que vio últimamente: “Yacarazo”, “Usted está aquí” y “Terrenal”.
Las tres mejores películas que vio últimamente: “Volver al futuro I”, “Nymphomaniac” y
“Perros de la calle”.
Un Miedo: La muerte.
Una Alegría: Mi familia.
Algo que la defina: Leo en Leo.


Jimena Civelli Begins.
Desde chica me gustó el juego de roles: jugar a las vendedoras, a la mamá, a la maestra. Cuando apareció “Jugate conmigo” y luego “Chiquititas”, con mis hermanas hacíamos shows en casa y pasábamos la gorra. El espectáculo era completo: maquillaje, vestuario, luces (mi hermano prendía y apagaba el foquito del living) y coreografías. Cuando me quise acordar estaba en el T.I.P (Teatro Independiente de Pehuajó) con mi primer taller de teatro donde descubrir la pasión por el teatro y aprendí el oficio de esta profesión.

Musos inspiradores.
Shakespeare, Leonardo DiCaprio, Johnny Depp, Madonna, Queen, Joaquín Sabina, Alex de la Iglesia y Urdapilleta.

Lo más y menos.
El momento de creación es lo mejor.  La búsqueda. Construir para romper y encontrar otra forma en eso que quedó. La angustia y el miedo que se vive en el proceso de ensayos que se transforma en éxtasis después en cada función. Y lo peor es la precariedad con la que en general tenemos que trabajar.

“No pasa de hoy (la fiesta sorpresa)”.
Lorena, organiza un cumpleaños sorpresa a su pareja (Jorge) por cumplir 40 años. Fiesta a la que estamos todos invitados. Lo que sucede una vez en la casa de Jorge, no puedo contar mucho, porque lo maravilloso de la obra es ir descubriendo, allí, que es lo que sucede. Todos somos protagonistas de la historia. Como en toda fiesta hay música divertida, luces de colores, barra con bebidas espirituosas y pasiones que ya no pueden mantener el decoro. El amor, borracho, se confunde y  las luces del flash nos dejan entrever situaciones que no pueden esperar.

Teatro nuevo, de vanguardia.
Todo comenzó con una pequeña idea (de la cual queda muy poco) que conté a un grupo de amigos con intención de formar el elenco. Este suceso fue lo más importante que le sucedió a “No pasa de hoy”. Lo maravilloso de esta obra es el elenco que tuvimos la suerte de formar. Más que elenco, “el equipo”. Entre todos fuimos dándole forma, estructura, probando posibles situaciones, cocinando el texto, poniendo a prueba los dispositivos. El material se nos fue presentando de a poco y encontrando su propio espacio. Los viernes se vive una verdadera fiesta porque tenemos muchas cosas que celebrar (el trabajo, la amistad, la vida y el teatro), pero sobre todo el cumpleaños de Jorge.

Sueños de noches de teatro.
La obra que estamos pensando con una amiga, que todavía no tiene actores.  Nos gustaría hacerla en un museo. Y por supuesto, poder seguir delirando y poniendo a prueba la realidad para llevar a cabo las ideas.


Crítica de “No pasa de hoy (La fiesta sorpresa)”.
“No pasa de hoy (La fiesta sorpresa)” es una creación de la ingeniosa y vanguardista Jimena Civelli. Teatro como la vida misma. Actores que hacen de espectadores y nosotros que jugamos a ser parte de la obra. Una fiesta, una noche especial y el amor, que su autora y directora nos muestra como una de las peores miserias del humano. Una experiencia sensorial a la asistimos como calidad de invitados, pero que sin nosotros, no iría a ningún lado.

El cumpleaños es de Jorge y todo el resto es un ir y venir de emociones, reencuentros, secretos y confesiones. La típica reunión que comienza a hervir desde el saludo. Con actores de gran histrionismo como Checha Amorosi, Macarena García, Luis Gritti, Emiliano Mendez y Martín Brunetti, que todo lo vuelven realidad.

Ambientado como una fiesta de un DJ, con barra, música ambiental que va desde el chillout hasta la divertida “Próvocame” de Chayanne, pantallas que nos muestran la verdad y diálogos que nos distraen o nos informan, la obra marca un nuevo estilo de teatro. Si el film “El origen” de Leonardo DiCaprio, nos confundía con el estado de los tiempos, “No pasa de hoy (La fiesta sorpresa)” nos confunde con qué es ficción y qué es realidad.

Una obra bisagra para la mente y Curriculum Vitae de nuestra Jimena Civelli, que así, eleva un nivel su registro teatral.


Entrevista y crítica son propiedad exclusiva de Natalia González para Teatro con Rouge.







sábado, 14 de febrero de 2015

Fiamma Curtosi, de las pasarelas a los escenarios, siempre brillando.




Bajo la lupa.
Nombre completo:
Fiamma Curtosi
Edad: 24
Signo: libra
Lugar de nacimiento: Capital Federal
Un actor de cine: Al pacino
Una actriz de cine: Meryl Streep
Un actor de teatro nacional: Ricardo Darin
Una actriz de teatro nacional: Norma Aleandro
Las tres mejores obras que vio últimamente: “Escenas de la vida conyugal”, “Le Prenom” y “Priscila”.
Las tres mejores películas que vio últimamente: “Hombre en llamas”, “Scare Face” y “Moulin Rouge”.
Un Miedo: La soledad
Una Alegría: Mis amigos
Algo que la defina: Transparente.

De niña, actriz.
Desde que tengo uso de razón que recuerdo el deseo de tomar clases de teatro. Estudio desde muy chica. Al principio como un juego. Creo que la posibilidad de ver esto como un trabajo surgió a partir de mis docentes de actuación que me incentivaron y me compartieron sus experiencias. Surgió de un modo muy natural y un proceso largo. No fue que un día se me ocurrió ser actriz, si no que me di cuenta a partir de experimentar lo que sentía en las clases.

Licenciada en Relaciones Públicas e Institucionales.
No la ejerzo ya que me recibí el año pasado. Fue muy complicado estudiar y trabajar en lo artístico, fue mucho esfuerzo me llevaba los libros al teatro, a los ensayos y a las giras. Llegaba a Buenos Aires justo para rendir algún parcial e iba sin dormir, fue complicado. Y trabajar sería más complicado aún. Por suerte tengo mucho trabajo en lo artístico, aunque a veces hago algunos trabajos de mi licenciatura dentro del medio artístico o para fundaciones pero solo para darme el gusto porque me encanta la profesión.

Mujer polifuncional.
En realidad surgió de las mismas agencias que representan actores y modelos. Yo iba como actriz y me preguntaban si me animaba a hacer una gráfica o un desfile porque les gustaba mi perfil. No le tengo miedo a nada, así que les decía que sí. Y así fui aprendiendo. Me divierte, es un juego para mí, pero en realidad yo me siento actriz, no modelo.

Artistas que más influyeron y siguen influyendo.
Sin lugar a duda Meryl Streep es una artista que me encanta mirarla y observarla. Admiro la versatilidad que tiene. Cuando era más chica miraba las películas en las que trabajaba y no podía creer que era la misma mujer. La actuación te permite vivir otras vidas y me parece una experiencia maravillosa. Todos los artistas versátiles me inspiran e influyen.

Confesiones laborales.
Me gusta todo. Es una profesión maravillosa, con sus cosas malas también como cualquier trabajo. Lo que más me gusta es poder contar historias, darle vida a los personajes. La dinámica de este trabajo: viajar, relacionarme y vivir siempre aprendiendo cosas nuevas. Y lo malo podría ser  lo inestable, donde hay rachas de mucho trabajo y otras no tanto hacen que a veces uno tenga que tener los pies bien en la tierra. Otra cuestión está en quienes están sin ser artistas y a veces se generan conflictos con eso. Pero creo que cuando uno ama algo o alguien, lo acepta con sus cosas buenas y malas. Y como yo amo mi trabajo, trato de quedarme solo con lo positivo.

“La culpa es tuya”
Es una divertida comedia que trata sobre los desencuentros en las relaciones amorosas. Donde uno siempre tiende a culpar al otro por los fracasos amorosos sin mirar los errores propios. Si bien es una comedia, invita a la reflexión y tiene un mensaje muy profundo. Los personajes son muy distintos entre sí, aunque todos están impulsados por el miedo a perder al otro. Las personalidad están muy definidas y es imposible que el público no se sienta identificado.

De Proyectos e utopías
Sin lugar a dudas haría una obra que hable de la trata de personas en nuestro país. Es algo de lo que cuesta mucho hablar en esta sociedad, y el arte es la mejor herramienta para poner a la luz los problemas sociales. No te diría si trabajaría con tal o cual actor solo por el nombre, sino a alguien que pueda interpretar bien el personaje que le corresponde. 


Critica de "La culpa es tuya".
Adrián Di Stéfano con su obra “La culpa es tuya” nos plantea algo tan cierto cómo ilógico. Porque muestra los cuatro estilos de mujeres que podemos aparecer en la vida de cualquier hombre. La celosa, la liberal, la estructurada y fría, y la posesiva. El problema es que nunca un hombre podría juntarnos a todas para devolvernos gentilezas de su sufrimiento. Pero el acierto es incluir en la trama a un sacado y desquiciado Ricardo (Marcos Kolmair), quien ventila sus reproches uno por uno, sin darse cuenta que el amor es de dos.  Él no es ningún santo.

En toda pareja existen dos puntos de vista, el exacerbado y el mesurado. Y por ende la culpa es compartida, por un lado por la exageración y por el otro, por lo contenido. Y acá Di Stéfano vuelve a equilibrar la balanza. Todo puede ser usado en su contra, detalle que no contempla el efervescente protagonista.

Con un reparto impecable para cada personalidad, Fiamma Curtosi es la posesiva, Mel Giampaolo es la celosa, Daniela Rodríguez De Rocco, la estructurada y Nathu Dif, la liberal e infiel. Estereotipadas pero todas ellas bellas por demás, la obra se vuelve un eficaz tiroteo de revelaciones y mea culpas que hacen que el espectador se sienta reflejado en casi todo. No porque la obra transite por lugares comunes, sino porque el amor y las relaciones de parejas, son en sí, un lugar en común para todas las personas.

Su autor y director, el mismo Adrián Di Stefano, no nos endemoniza y eso es otro factor decisivo. En clave de comedia todo el tiempo, deja en claro que no somos nosotras las peores de todas, como tampoco el hombre, la pobre víctima. Nos hace reflexionar y encontrar nuestras propias culpas o virtudes en ese póker de mujeres, que en el fondo sentían amor.

“La culpa es tuya” es una divertida obra para ir en pareja y después debatir y entender cuáles de esos roles ocupamos y cuál deberíamos dejar de ocupar.

Entrevista y crítica son propiedad exclusiva de Natalia González para Teatro con Rouge.