sábado, 12 de diciembre de 2015

Fiorella Camji, musa inspiradora del teatro independiente.


Bajo La Lupa.
Nombre completo: Fiorella Margarita Camji.
Edad: 33 años.
Signo: Libra.
Lugar de nacimiento: Buenos Aires, Once.
Un actor de teatro nacional: Hector Alterio.
Una actriz de teatro nacional: Graciela Borges.
Las tres mejores obras que vio últimamente: “Insania”, “Parte de este Mundo” y “Damas”.
Las tres mejores películas que vio últimamente: “Callas Forever”, “Noche de Estreno” y “Generación Prozac”.
Un Miedo: ¿Uno solo? Miedo al miedo.
Una Alegría: ¿Una sola? Una cena con la gente que amo (que incluya asado, vino y cafe y ahí ya hice trampa y metí muchas alegrías)
Algo que la defina: Intensa.

Fiorella, parte 1.
Cuentan que de muy pequeña me llevaron a ver “Frutillitas” y al terminar lloré mucho porque no quería que termine nunca. Recuerdo ese momento y esa sensación y algo parecido me ocurre cada vez que bajo de un escenario. También me gustaba la repetición, ir a ver una obra que ya había visto muchas veces. Supongo que mis padres llegaron a la conclusión de que el arte era lo mío y me llevaron a expresión corporal y luego yo misma con siete años pedí ir a teatro y así fue como comencé en la escuela del gran Hugo Midón.

Influencias.
No tuve un actor o actriz que me haya influenciado o inspirado para dedicarme a esto, más bien fue y sigue siendo una mezcla de incentivos. Sí puedo afirmar que desde la primera vez que vi a Meryl Streep y a Marlon Brando quedé completamente enamorada e hipnotizada por su trabajo. ¿Pero eso le pasó a todo el mundo, no?

Doble vida.
Hoy por suerte no tengo un trabajo fijo paralelo aunque sí tengo otra ocupación relacionada con alquiler de departamentos. Eso es algo que me ocupa, pero si hablamos de dedicación, es solo al teatro.

Retrato de Fiorella.
Genial, hay pocas tan talentosas y humildes como ella. Hablando en serio no lo sé, sólo sé que lucho para dar lo mejor de mí. Cuando vivo mis personajes los estoy atravesando, sintiendo, creando y por lo general no soy de ver lo que hago así que esa pregunta la tendrían que contestar quienes conozcan mi trabajo (excepto mi madre y mi abuela que ya se imaginarán la respuesta).

“Toska”.
Es un homenaje al teatro. Es la historia de los actores detrás del personaje. Es la historia de una diva que hace tiempo no la llaman para trabajar y decide volver a los escenarios de la mano de otro gran actor para realizar la óopera “Tosca”, y para que el impacto sea grande en la prensa deciden que los actores de reparto sean pacientes de una residencia psiquiátrica. Esta obra fue escrita por Malpeli (nuestro director) así que tenemos la ventaja de ir modificando textos y creando según lo que va aportando cada uno de los actores. Él escribió esta obra cuando vivía en Milán, inspirado por la propia historia de Tosca, de dos artistas que mueren por seguir sus ideales y luego de haber pasado tiempo observando a los pacientes de una residencia psiquiátrica allí. Cada personaje de esta obra podría tener su propio espectáculo de monólogos, la historia de cada uno es muy fuerte, y para llegar a lo que tenemos hoy para contar y mostrarle al publico pasamos mucho tiempo investigando, probando, jugando, conociéndonos y recién después de unos meses, cuando nos sentimos listos agarramos el texto.

Juan Carlos Malpeli, director de teatro.
Juan Carlos trabajaba en Strasberg de Los Ángeles, California, como art director y como director de la compañía de teatro de la escuela. Cuando yo terminé el secundario me fui a realizar allí un curso de tres meses (me terminé quedando tres años) y al ser los dos argentinos enseguida generamos una amistad. El estaba haciendo justamente “Toska” en el Marilyn Monroe Theatre y me puso a hacer las luces del espectáculo. Trabajamos mucho juntos y para mí que el haya regresado al país ha sido un gran regalo. Hicimos el año pasado “Carmen, la única” que es otra obra de su autoría y una noche después de una de las funciones medio en broma le dije de hacer “Toska” en Buenos Aires. Y aquí estamos…

Fiorella´ s Dreams.
Poder estar siempre haciendo obras que me generen desafíos, trabajando con gente que tenga los mismos principios que yo y que las salas se llenen de espectadores.

Sobre “Toska”.
Alessandra Mantero -reconocida actriz de teatro clásico en Europa- luego de varios años alejada de las tablas decide regresar a los escenarios con una idea novedosa y revolucionaria. Junto a Fulvio Calamandrei -también gran actor- convocan a los pacientes de la residencia psiquiátrica para artistas “Medaglia Miracolosa” para realizar la puesta de “Toska”, basada en la casi homónima obra de Victorien Sardou y llevada a la ópera de la mano de Giacomo Puccini, la cual cuenta la historia de dos artistas que pierden la vida por perseguir sus ideales. Mantero cree en las segundas oportunidades y por eso decide dar a estos jóvenes la posibilidad de brillar en un escenario, teniendo en cuenta el gran impacto que esto podría tener en la prensa asegurando así que su regreso sea un éxito absoluto. Pero esta idea de vanguardia se le va de las manos a la señora Mantero cuando todos hablan de la genialidad de los “locos” y poco destacan su actuación… “Confíen, déjense llevar y sobre todo... No piensen”.
Se presenta los días 18 y 19 de Diciembre, a las 21:30hs., en el teatro CPM Multiescena, Av. Corrientes 1764 – Buenos Aires, Argentina. Reservas: Tel: 5235-3643. Costo entrada: $150. Más info: strasberg.arg@gmail.com

Entrevista exclusiva de Natalia González para Teatro con Rouge.




domingo, 29 de noviembre de 2015

Belén Garrido y sus chicas, íconos del teatro joven argentino


Bajo la Lupa.
Nombre completo: Belén Garrido.
Edad: 26 años.
Signo: Géminis.
Lugar de nacimiento: Buenos Aires.
Un actor de teatro nacional: Carlos Belloso.
Una actriz de teatro nacional: Karina K.
Las tres mejores obras que vio últimamente: “Par de Pájaros”, “Las Torres Gemelas” y “Cachafaz”
Las tres mejores películas que vio últimamente: “Sólo los amantes sobreviven”, “Abzurdah” y “Tiny Furniture”
Un Miedo: El poder.
Una Alegría: Viajar.
Algo que la defina: Multifacética.

Momento cero.
Desde chica hago cosas relacionadas con el arte, no me acuerdo muy bien por qué o cómo fue, pero siempre me resultó interesante el mundo de la actuación y el teatro. En mis inicios tuve una mezcla, desde José María Muscari a Frida Kahlo. Hoy me influyen artistas como Lena Dunham y Sophie Calle.

Belén Garrido (como autora y directora).
No me gusta estereotiparme, me gusta recorrer distintos caminos y lenguajes, como autora, aunque “Te pasa algo” no la escribí yo, me gusta abordar temas que puedan identificar al espectador. En un texto busco lo mismo. Como directora trato que más allá de la actuación y aprenderse el texto, haya un resultado armónico con la estética y lo que se dice, estar en tensión todo el tiempo. Me gustan muchos los silencios y el interactuar con el público, creo que eso está en todas las obras que dirijo.

“Te pasa algo”.
“Te pasa algo” es una obra muy divertida que si bien tiene como eje principal una situación muy común, una discusión de pareja en donde al otro “le pasa algo”, es muy dinámica y rompe con estereotipos sobre las parejas. La obra la vi en Uruguay, por el elenco de Montevideo, dirigida por su autora, Jimena Marquez, y me encantó y al toque decidí hacerla en Buenos Aires, agregándole los modismos argentinos y una puesta distinta, pero manteniendo la esencia que proponía Jimena.

Protagonismo.
Cuando la vi en Montevideo me pareció que los actores se divertían muchísimo haciéndola. Hacía mucho que yo no actuaba porque estaba más volcada a la dirección, así que fue una buena oportunidad para volver a las tablas y no me arrepiento.

Sueños.
Poder volcar siempre las cosas que me pasan o que atravieso en el arte. Mi sueño es nunca dejar de hacerlo.

Crítica “Te pasa algo”.
Nadim Ansiporovich es la chica linda, Antonela Lo Giudice es la comprensiva y Belén Garrido es la autoridad. Y no porque sea la que dirige, sino porque así lo muestra su rol. Por su parte, los chicos hacen de partenaire, salvo cuando son pareja que se potencian en su faceta.
Qué patéticas que somos muchas veces las mujeres. Peleándole a nuestro amor, cualquier cosa que disipe la ira que nos genera otra. Belén Garrido nos expone de forma brutal. Nos desnuda y deja en evidencia lo ciclotímica que somos. Que el silencio no es tranquilidad, sino la antesala al terremoto; y que de un descuido interpretamos desinterés.

“A” es una pareja homosexual de hombres, “B” es una heterosexual y “C” es una homosexual de mujeres. Mucha diversidad aunque el conflicto siempre es el mismo. Porque las relaciones siempre son las mismas y se mueven sobre los ejes de la incomprensión y la sobreprotección. “Que no me regala nada”, “Que es un egoísta”, “Que no me pasa nada”, “Que me pasa algo porque a vos te pasa algo”. Un universo discursivo que va oxidando a cualquier amor por más fuerte que sea.

Lookeados para la ocasión, los anfitriones al colorido “Barbeceu Party” nos invitan a nosotros a ser parte de ese festejo. Un festejo que es el puntapié inicial para que todos hablen entre todos y las peleas comiencen a irrumpir. De la nada, una discusión, y de una discusión, una mayor. De forma interactiva y como el juego de la mancha que al que tocan, es protagonista, “Te pasa algo” se desarrolla.

“Te pasa algo” es lo más parecido a las comedias norteamericanas que tienen un gag cada veinte segundos. Una frase, un gesto o una contestación para que la platea largue la sonrisa o carcajada. Como directora, Belén Garrido se consagra como una de las más kitsch del teatro nacional. Y como dramaturga aparece la figura de Jimena Márquez, quien nos demuestra que nos hacemos las distintas, pero somos la pulsión más básica del gen femenino.

Entrevista y crítica son propiedad exclusiva de Natalia González para Teatro con Rouge.




martes, 24 de noviembre de 2015

Cyndi Sebastiani, actriz, cantante y alternativa.



Bajo La Lupa.
Nombre completo: Cynthia Sebastiani.
Edad: 26 años.
Signo: Virgo.
Lugar de nacimiento: Capital Federal.
Un actor de teatro nacional: Roberto Carnaghi.
Una actriz de teatro nacional: Leonor Manso.
Las tres mejores obras que vio últimamente: “Casi Normales” y “Toc Toc”.
Un Miedo: La muerte de mis seres queridos.
Una Alegría: Las risas contagiosas.
Algo que la defina: Perseverancia.


Comienzos.
Cuando era chica miraba “Chiquititas” y le decía a mi mamá que mi sueño era estar ahí. Siempre me gustó bailar, cantar, “jugar a ser” (doctora, maestra, mamá, bancaria y tantos otros juegos) pero no era consciente que eso que de niña era un juego podía ser mi profesión. A los doce años hicimos un musical en el colegio con funciones en un teatro. A partir de ahí empecé a tomar clases y nunca más paré.

Influencias.
La primera sin dudas fue Cris Morena. Luego fui creciendo y estudiando con diferentes maestros. De todos me llevo algo y les estoy muy agradecida. Se me vienen a la mente Pepe Cibrián, Nicolás Pérez Costa. Actualmente Matias Gandolfo y Dora Baret.

Cyndi Sebastiani.
Me definiría como una niña que juega. Una mujer que le apasiona lo que hace y le pone el alma a cada trabajo. Siempre dispuesta a aprender y a seguir creciendo.

El teatro By Cyndi.
Me gusta porque no es un trabajo monótono. Hoy puedo ser una asesina y mañana Julieta en el balcón. Eso me divierte mucho. Jugar, vivir otras vidas. Conocerme en otros aspectos. Poder dejar un mensaje, poder ayudar, enseñar, movilizar, modificar un estado de ánimo, generar una emoción a quien lo reciba.  Y en realidad no hay algo que no me guste. Disfruto mucho hacerlo. Podría decir la inestabilidad laboral. Pero es la profesión que elegí y me hace feliz.

Teatro alternativo.
Desde mi punto de vista, se puede. Tal vez es más inestable. Hay que trabajar y no quedarse sentado esperando a que mágicamente alguien te llame. Yo trabajaba en un estudio jurídico nueve horas diarias además. Este año renuncié para dedicarme plenamente. Ahora esas nueve horas las dedico a hacer más castings, golpear puertas, tomar clases y por suerte a realizar más trabajos relacionados con mi profesión.

“STN1”.
El autor la define como “una contradicción semántica para transformarse en una búsqueda reflexiva acerca de la soledad y la lucha por cumplir los sueños. Intensidad es la palabra que la resume”. Yo me sumo a esas palabras y te puedo agregar que con alguna de las situaciones planteadas es muy probable que te sientas identificado. Contiene un abanico amplio de temas actuales como por ejemplo las redes sociales, las relaciones, los vínculos, los miedos, la politica, los sueños. En la obra, nuestros personajes atraviesan y vivencian esa búsqueda reflexiva de la que habla el autor.

Raymundo Lagresta, director de “STN1”.
Fue muy divertido. Germán Martins me convocó para trabajar en la productora Tocomadera. No tenía conocimiento acerca de producción y me pareció interesante aprender a estar del otro lado. Me dieron esta obra para trabajar como asistente de producción. La leí y me encantó. A los pocos días, la actriz que lo iba a hacer por cuestiones personales se bajó del proyecto.  A mi me daba un poco de vergüenza proponerles ocupar su lugar y finalmente me lo propusieron ellos. Acepté contenta. Y comenzamos el viaje.

Futuro.
Deseo seguir recorriendo este camino de la actuación y poder trabajar mínimo hasta los cien años como dijo hace poco la hermosa Hilda Bernard. Quiero que mis ganas y mi pasión actual se mantengan a lo largo de los años. 



Crítica “STN1”
Nos sentimos identificadas con Lucía (Cyndi Sebastiani). Sobre todo por el final. Inesperado, hasta demás; pero muy necesario para redondear una excelente obra de teatro, que nos pasea por los diferentes estadios que una mujer puede pasar a menudo en esta vertiginosa vida que nos exige siempre nuestra plenitud. Y su coprotagonista es Pablo (Germán Pablo Martins), quien encierra en su papel, todos los hombres que nos podemos encontrar. El compañero, el distante, el inconformista, el amor de nuestra vida, nuestro amigo y nuestro nada.

Raymundo Lagresta en su obra “STN1” junta todos los momentos de inconsistencia que a una la hace sentir vulnerable, mal y bien. Todo junto, depende el pasaje del diálogo que abordemos. Con imágenes de la Argentina catástrofe, como poniendo conceptos sobre la pared con un proyector que representa lo que quieren decir, aunque no lo que interpretamos. Esa dicotomía que vive en todas nosotras, que si pasa A, sentimos que puede ser un C pasado. Con indicaciones precisas y cambios de vestuario y de roles, esa mujer siente como nosotras. Y ese es un gran mérito tanto de su director, como de la misma actriz.

La sala del Espacio Urbano está despojada de casi todo. Una pared de fondo que hace de los diversos paisajes, una notebook y dos personas que se molestan o se complementan; y varios fragmentos de relaciones.

Muy abstracto por momentos, muy concreto en otros, pero lo cierto es que su director pone todo para que con nada, contar muchas historias. Los actores son los mismos pero se multiplican. Todo queda bien ordenado, trabajo minucioso de su director que regala un pequeño fragmento hablado del cine italiano de vaya uno a saber qué época.

 Y volvemos a la bella, inocente y nuestra Lucía. Pequeña y gigante según su ánimo.

“STN1” significa “Sin título Número 1”, pero es más una cuestión de protocolo textual que un cartel de lo que pasa ahí. Porque la verdadera historia corre en las venas de sus actores y en la cabeza de su autor y director Raymundo Lagresta. Linda obra y mejor las sensaciones que nos pasan por la cabeza al verla. Dura poco, pero lo suficiente para que nos robe tanto una sonrisa como una lágrima.

Entrevista y crítica son propiedad exclusiva de Natalia González para Teatro con Rouge.







miércoles, 23 de septiembre de 2015

Alejandra Guala, bajo el ala de Darío Portugal Pasache.



Bajo La Lupa.
Nombre completo: Alejandra Silvina Guala.
Edad: 34 años.
Signo: Acuario.
Lugar de nacimiento: San Fernando.
Un actor de teatro nacional: Antonio Gasalla.
Una actriz de teatro nacional: Leonor Manso.
Las tres mejores obras que vio últimamente: “Othelo”, “El loco y la camisa” y “La omisión de la familia Coleman”.
Las tres mejores películas que vio últimamente: “Relatos salvajes”, “La ola” y “Intensamente”.
Un miedo: La monotonía.
Una alegría: Mi hija.
Algo que la defina: La honestidad.

Infancia.
Sentía una gran necesidad de expresión a través del cuerpo, siempre fui muy observadora de las personas y la vida. Me gusta mucho la música y el baile. Comencé estudiando danzas junto con la carrera de Psicología, donde tomé mi primera clase de teatro y me encantó. Luego de haberme recibido de Psicóloga, realicé un viaje sola al exterior de un año donde me dediqué al baile, culminé esa etapa y volví decidida a ser actriz, además de ejercer  mi profesión. Me dediqué de lleno al teatro, tomando cursos, talleres, seminarios y estudiando en escuelas de actuación a nivel  profesional, pudiendo ejercer hoy ambas carreras.

Fuentes de energía.
Son muchos. Digo algunos: Juana Molina, Michael Jackson, Olmedo, Norman Briski, Antonio Gasalla, Maximiliano Guerra, Julio Boca,  Gabriel Chame, Urdapilleta, Rafael Sprefelburg, Tolcachir,
Moliere, Lorca, Sara Kane y Becket. Y todos los diversos docentes de teatro y danza con los que me formé.

Alejandra Guala.
Comprometida, expresiva.

Ser actriz.
Es destruir prejuicios, jugar a ser otros, romper con lo establecido.

Teatro independiente.
Soy psicóloga y vivo de eso. Si bien reconozco  que es difícil vivir de la actuación, no imposible. Con el teatro independiente por supuesto  no alcanza, se invierte bastante.

“Tartufo”.
Tartufo es un falso devoto, un manipulador, predica formas de actuar que muy lejos está de concretar y tiene un seguidor obnubilado que es Orgón, que cree que entregándole sus bienes podrá descansar en paz. Una obsesión desmedida que lo lleva a querer casar a su hija con este impostor, a tal punto que no le importa su propia familia. Mi personaje es Elmira, la mujer de Orgón, el obsecuente de la familia. Es una mujer joven, radiante, inteligente. Le agrada gustar y estar esplendida. Ama a su marido y familia. Ella intenta hacerle ver que está equivocado y arma un plan para desenmascarar a Tartufo utilizando como herramienta la seducción que tiene. Es una mujer plantada, que puede resolver situaciones sin escándalos y defenderse muy bien sola. Se arriesga por su marido y por su familia.

Su director, Darío Portugal Pasache.
Actué en una obra anterior bajo su dirección, “Yerma” de Garcia Lorca. Una compañera de la escuela de Agustín Alezzo me recomendó, estuvimos varios meses en cartelera, una muy linda experiencia. Finalizado ese proyecto hice un parate por la maternidad.  Este año, me convocó para su nuevo proyecto “Tartufo” y me atrajo mucho la propuesta de hacer una comedia actualizada de Moliere, autor que tengo todas sus obras y me encantan.

Sueños.
Actuar, dirigir, escribir y enseñar teatro.


Crítica de “Tartufo”
La mejor forma de acercarse a los clásicos del teatro, como así también del cine y la música, es cuando se modernizan. Es cierto, marcaron los pilares de todo lo que lo siguió, pero revivir su lenguaje, sus vestuarios y sus tiempos extensos, no es lo que mejor  para esta modernidad. Entonces una versión aggiornada como la de Darío Portugal Pasache, es claramente un pulgar para arriba.

Cleanto, un yuppie dudoso de alta sociedad, nos da la bienvenida, a la historia de Tartufo y Ordón. Uno el embustero, el chanta, el poco confiable; el otro el obsecuente, el fanático, la sombra. Así, con esta fusión forzada, cumplen los planes del primero. Una obra de teatro, que fue muchas veces representada, siempre correcta pero pocas veces provocadora. Y esta lo es.

Nos vamos de la obra con dos sabores dulces. El de haber visto una obra universal, contentos por entrar en el mundo de Moliere; la otra con la creencia que su elenco brindó todo, como se dice: “dejó todo en la cancha”. Claro, no es un nivel superlativo de actuación, pero el necesario para que se disfrute.

Darío Portugal Pasache en su doble rol de actor y director cumple también. Como lo hace el vestuario, novedoso para este tipo de puesta, nada irreverente, más bien amigable al espectador.
En una escenografía casi nula, pero con una gran destreza actoral para mostrarnos los diferentes espacios, la obra finaliza de forma atrapante. Igual que como comenzó. Una hora de buen teatro. Recomendable.

Entrevista y crítica son propiedad exclusiva de Natalia González para Teatro con Rouge.




miércoles, 19 de agosto de 2015

Rocío Cravero, protagonista de “El circo del dolor”.



Bajo La Lupa:
Nombre completo: Rocío Cravero.
Edad: 22 años.
Signo: Géminis.
Lugar de nacimiento: Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Un actor de teatro nacional: Gerónimo Rauch.
Una actriz de teatro nacional: Elena Roger.
Las tres mejores obras que vio últimamente: “Para tibio, pastel de manzana”, “Redención” y “Sexo con Extraños”.
Las tres mejores películas que vio últimamente: “Intensamente”, “Birdman” y “El Clan”.
Un Miedo: No los conocí todavía.
Una Alegría: Las palabras de Juan Carlos Puppo cuando vino a ver Floralita.
Algo que la defina: Intensidad.


Orígenes.
Mi familia cumplió un rol fundamental en mi pasión por el arte. Mi abuelo era violinista del Colón, mi abuela era actriz y cantante, mi otra abuela es poetisa y mis tíos y primos se dedican a la música. Canto desde que tengo memoria y de chica empecé a estudiar comedia musical y ahí me enamoré de la actuación, siendo hoy mis dos pasiones. 

Rocío Cravero.
Apasionada. Me involucro mucho con los personajes que encarno y me interesa dejar mi sello personal en cada uno de ellos. Como cantante la excelencia es mi prioridad. Lo que más me gusta de mi trabajo es el cariño del público y la energía hermosa que se genera entre los compañeros de elenco.

Bajones.
La zona de comodidad. Considero que cierto grado de incomodidad estimula para seguir creciendo y dar lo mejor de uno.

Teatro alternativo.
Tuve la suerte de ubicarme en el teatro semi-comercial desde el inicio, y fue tal la continuidad que me pude mantener en una línea que sé que pocos actores pueden mantener.  Sumado a eso, soy docente de canto en diferentes institutos.

“El circo del dolor”.
Es una obra que fue creada por su autor Matias Montero, con el fin de llevar una película de terror al mundo del teatro. Es algo muy novedoso y no muy visto en el teatro, al menos en este país. Mi personaje es Bárbara, una chica adolecente de 22 años que estudia psicología y deciden, con su novio Jonatan (Andres Dacosta) comprometerse la noche del viernes 15 de octubre, esa noche dentro del mes de Halloween, es la celebración de Samhain, un culto pagano satánico. Bárbara y Jonatan se comprometen justo esa misma noche donde se llevan a cabo actos de posesión y satanismo y su fiesta de compromiso se ve irrumpida violentamente por unos jóvenes inadaptados sociales súper freaks que están totalmente en contra de todas las cosas que representan el amor y las cursilerias comerciales que se acostumbran a decir, ver y realizar en un compromiso cotidianos de dos personas mundanas básicas y sencillas. “El circo del dolor”, en conclusión, es una protesta contra todo el sistema comercial dentro del mundo artístico, ya sea en la música, en el teatro y televisión.

Matías Montero.
Nuestros planetas se cruzaron haciendo música. Nos conocimos en un show, él era el pianista y me convocó para “El circo…”. Tengo la alegría de formar parte de su equipo y seguimos construyendo proyectos artísticos juntos.

Sueños.
Seguir creciendo y apostando a una elección que me moviliza desde lo más profundo, que es el arte en toda su expresión.


Crítica El circo del dolor.
 
Se podría hacer una película con el libro de “El circo del dolor”. Porque tiene todos los momentos que marcan el código de terror de las películas norteamericanas de los 80 y 90, que tanto disfrutamos de Jason y Scream. Un grupo de adolescentes que con un motivo en particular, se juntan a festejar, hasta que llega el desastre.

Su autor y director Matías Montero, a priori, sabe lo que pretende. Y una vez vista su puesta, entendemos que lo logra. Nos asusta, nos entretiene y nos descoloca en muchos pasajes. Con escenas bien logradas de muertes, asesinatos, ritos sectarios y actos de magia negra y voodoo. Juegos de luces a disposición y una música patética de fondo, le dan identidad a todo.

Con actuaciones homogéneas en su mayoría, un vestuario para la ocasión, muy de cine clase B, la historia transcurre. Es que Bárbara y Jonatan se van a comprometer y por ello hacen una fiesta en la casa de ella, junto a familia y amigos. Previo a eso, adquieren anillos sin conocer el pasado que llevaban los mismos. El calendario marca 15 de octubre y esa noche, entre brindis y sandwiches de miga, irrumpe la deformidad y el caos de un grupo violento y sádico. Su líder, el apocalíptico Iván Garrow, se apodera del bien y difunde el mal. Esa noche, marcará un antes y un después. Más después, que nunca.

“El circo del dolor” intimida. Nos hace creer que esos gritos son verdaderos, que esa sangre nos salpica en serio y que su patente quedará marcada en nuestros recuerdos. Hay más dolor que circo, y hay menos juego que sufrimiento.

Si con esta obra, Matías Montero quiere posicionarse como un referente del terror y del dark en nuestro teatro, con seguridad que lo logrará.


Entrevista y crítica son propiedad exclusiva de Natalia González para Teatro con Rouge.


lunes, 13 de julio de 2015

Sabrina Mateos, protagonista de la comedia "El cepillo de dientes".



Bajo la Lupa.
Nombre completo: Sabrina Mateos.
Edad: 32 años.
Signo: Leo.
Lugar de nacimiento: Capital Federal.
Un actor de teatro nacional: Julio Chavez y Héctor Alterio (Me encantan ambos)
Una actriz de teatro nacional: Norma Leandro. También admiro profundamente a Lapacó
Las tres mejores obras que vio últimamente: “Hernanito” (de Acobino); “Le Prenón” y “Final de partida” (última obra que hizo Alfredo Alcón en el San Martín).
Las tres mejores películas que vio últimamente: Qué difícil..."Borgman", “Ciudad 44” y "En la Oscuridad".
Un miedo: La soledad.
Una alegría: Cada vez que subo a un escenario.
Algo que la defina: Siempre seguir para adelante. Nunca bajar los brazos. No hay imposibles.


Por qué de la actuación.
Aprendí a leer a los siempre años. Siempre leí mucho. Y en los primeros años de primario, leí una adaptación de "Papaíto piernas largas" para teatro. Desde ese día supe que quería ser actriz. Me enamoré del texto, y quería representarlo. Convencí a la maestra para hacerlo. A partir de ahí, nunca paré.

Recuerdos, influencias y motores.
No tengo uno en particular. Creo en un artista "culto", que lea mucho y a su vez que vea mucho cine y teatro. La manera para mí de formarse, es la de nutrirse no sólo de conocimientos sino de trabajo. De todos los artistas se aprende. El actor está en constante formación y aprendizaje.

Sabrina Mateos, detrás de bambalinas.
Apasionada y dedicada. Soy una actriz con mucha energía dentro de un escenario y muy dúctil. Amo los desafíos.

Teatro.
No existen los límites. Uno tiene la posibilidad de ser y vivir todas las situaciones posibles. Es el único lugar donde la imaginación no encuentra techo. Lo malo es lidiar a veces con gente que tiene el ego o el divismo muy alto.

Debut.
Mi primera obra de teatro  a nivel profesional fue "La zapatera prodigiosa". La hice a los diez años en el teatro "Lope de Vega" de Pilar, bajo la dirección de Manuel Vázquez. En esa época yo estudiaba con él y me convocó por fuera de la Escuela para hacer esa obra, ya que la zapatera es el personaje de una adolescente que se casa con un señor muy mayor, situación que era común en la época en que la obra está planteada. Es una obra que atesoraré siempre en mi corazón. Hacerla me dio una satisfacción extrema y me forjó la convicción de que nunca iba a abandonar esta profesión.

Obra actual: “El cepillo de dientes”.
El "Cepillo de dientes" es una comedia desopilante que actúo junto a Gustavo Marconi, para reírse de principio a fin. Es la historia de un día cualquiera en un departamento de cualquier pareja. La rutina y la incomunicación que se vive hoy en día pueden hacer estragos en una relación. Una mañana, de un día cualquiera, un simple implemento doméstico, como lo es el cepillo de dientes, puede detonar una bomba y transformarlo todo. A veces las cosas simples pueden volverse muy absurdas. En "El cepillo de dientes" lo que vemos es una pareja totalmente gastada, sin deseo sexual, intentando llevar la relación a flote de una manera muy particular.

Con la dirección de Alejandro Vázquez.
Conocía a Alejandro por distintos trabajos que realizó como actor dentro de la comedia musical y también por su trabajo como director que lleva adelante desde el año 2006, con la creación del grupo de teatro musical "Central Art". Mi sueño era que él pudiera dirigirnos. Cuando le envié el texto de “El cepillo de dientes”, me contestó al día siguiente que quería ser parte del proyecto. Le encantó. Se enamoró del texto. Fue increíble, porque vino el primer día y ya tenía toda la puesta en la cabeza. Él ya se había imaginado todo el mundo de esta pareja y de estos personajes. Trabajar con él es un honor, un halago y un orgullo. Te potencia como actor al 100%. Para él, a su vez, es un desafío también, porque es su primer proyecto por fuera de la comedia musical.

Sabrina Mateos, lo que viene.
Mi sueño es poder hacer esto siempre. Tener mucha vida para poder seguir actuando. Ojalá que la gente nos acompañe en esta obra y podamos seguir soñando un poco juntos.

Por Natalia González para Teatro con Rouge.